Un vestido de plumas – Emberá

Un vestido de plumas – Emberá


Leyendas de Colombia – Mitología Emberá (Chocó)

N1 Junio 2020 – Compilación Fundación Filones

El universo estaba desolado. No había nada que detuviera el paso del viento furioso que corría sobre la tierra desnuda. Entonces los viejos dueños del mundo de arriba enviaron a través del viento las esencias de todo lo que existía en el cielo, para que la tierra se poblara de vida. Desde las alturas, los dioses lanzaron un polvo muy fino que fue por la fuerza de un ventarrón que recorrió el mundo. De la tierra yerma comenzaron a brotar plantas y árboles floridos cargados de frutos.

Al ver que la tierra estaba llena de vida, los viejos espíritus hicieron venir al cóndor, el mensajero de de los dioses, y lo enviaron a la tierra llevando un pequeño huevo blanco colgado de su cuello. El huevo cayó al suelo y, al estrellarse con la tierra, formó un hueco enorme que se llenó de agua. Fué la primera laguna, donde nacieron todos los animales que nadan, los que corren, los que se arrastran por el suelo y los que vuelan por el aire.

Después los ancianos tomaron un totumo donde guardaban la esencia preciosa de la vida y dejaron caer una gota sobre el pétalo de una flor de chontaduro. Al contacto de la gota con el pétalo se formó el primer hombre, que se llamaba Jiti. El hombre empezó a andar por el mundo florido, pero se sentía solo. Los dioses, conmovidos por su tristeza, dejaron caer a sus pies otra gota de la esencia divina. Cuando Jiti la tocó con su dedo, apareció la primera mujer.

Ambos caminaron juntos por la tierra. Comían los frutos de los árboles, bebían el agua de los ríos y tenían todo el tiempo para amarse. Pero un día, la mujer no despertó. Jiti le acarició las manos, le besó la cabeza y le susurró al oído hasta que comprendió que estaba muerta. El primer hombre estuvo a punto de morir de tristeza, pero los animales de la noche vinieron a acompañarle y a compartir su pena. Fueron ellos los que le contaron que en el lugar donde la mujer dormía habían visto volar a un cóndor que llevaba una piedra blanca en el cuello.

Desde entonces, Jiti vivía persiguiendo al cóndor para robarle la piedra y descubrir el secreto de la muerte de su mujer. Mientras lo buscaba iba cazando animales con una cerbatana que había fabricado. Así fue como mató al jaguar. Una vez muerto, Jiti le robó las pupilas, las molió y con ese polvo se frotó los ojos para poder ver los cóndores cuando bajaban a la orilla del mar a comerse las lenguas y los ojos de los animales muertos, y cuando se quitaban sus vestidos de plumas para bañarse en el agua.

Un día Jiti se escondió en la orilla, entre las hojas de un matorral, y esperó a que viniera la bandada de cóndores a bañarse. Las aves se despojaron de sus ropajes y el hombre pudo ver que algunas tenían cuerpo de mujer. Cuando se sumergieron en el agua, Jiti salió sigiloso de su escondite, le robo el vestido a una de las hembras y volvió a adentrarse en la espesura. Desde ahí oyó el alboroto de las aves buscando el vestido que faltaba y aprovechó la confusión para espantar a los cóndores que salieron volando. Todos, menos la hembra desnuda que había perdido su vestido. Se quedó sola llorando en el agua y entonces el hombre se acercó lentamente para consolarla.

¿Por qué lloras? preguntó Jiti con dulzura.

Deje mi vestido en la orilla y cuando volví a buscarlo ya no estaba.

¿De qué color era?

Negro, como el de los otros.

Ven conmigo, vamos a buscar tu vestido.

Buscando el vestido fueron juntos a buscar al gallinazo, al águila, al papagayo, a la cigüeña y al rey gavilán. Pero ninguno pudo darles pistas sobre el paradero del vestido y las plumas que le dieron para que se vistiera le quedaban demasiado cortas, o demasiado largas, o demasiado coloridas, y nunca pudo alzar el vuelo, alcanzar las nubes y volver a su casa del cielo. Y en la tierra nadie le daba razón de su vestido.

Jiti y el cóndor hembra desconfiaban uno del otro.Ella pensaba que el hombre sabía donde estaban sus plumas y él imaginaba que ella guardaba el secreto de la muerte de la primera mujer. Pero aún así se necesitaban el uno al otro. Siguieron juntos y al cabo del tiempo tuvieron dos hijos. La mujer cóndor se dedicó de los pequeños y sin darse cuenta, dejó de pensar en su vestido de plumas negras. Pero un día que caminaba con ellos, lo encontró colgado de una rama. Se fué corriendo a la choza a contárselo a Jiti y por el camino iba recogiendo plumas de gallinazo.

Entró contenta en la casa, despertó al hombre y mientras le contaba que había encontrado el vestido le iba clavando en el cuerpo las plumas de gallinazo para que él también pudiera volar y viniera con ella y los pequeños a su casa del cielo. Cuando terminó de vestir a JIti con su traje negro de gallinazo, lo llevó hasta la copa del árbol mas alto de la selva para que se echara a volar y el viento lo arrastrara al otro mundo. El hombre extendió los brazos y se lanzó, pero el aire no pudo soportar su peso y cayó al suelo. La madre, con sus dos crías a cuestas, fue volando al lugar donde había caído Jiti para decirle que se marchaba con sus hijos, pero que un dí regresaría por él.

Jiti estaba otras vez solo y triste. Los cóndores lo habían abandonado moribundo y pensó que nunca los volvería a ver. Pero al día siguiente, un ave negra como la noche vino del cielo y comenzó a volar en círculos sobre su cuerpo tendido. Era la mujer cóndor, que volvía de para cumplir su promesa de llevarlo con ella. Mientras volaban al mundo de arriba, el cóndor le iba diciendo al hombre que mantuviera los ojos fijos en el cielo porque si por un momento su mirada se perdía y se dirigía al suelo sería tragado para siempre por la tierra.

¿Pero quiénes son los Emberá?

Nombres

Embera Katío “Habitantes de Montaña” – Katío, catío, katio, embena, eyabida.

Ubicación geográfica

Los Embera Eyabida de las familias Katío se encuentran ubicados en el departamento del Chocó en los municipios de Unguía, Acandí, Riosucio, Bojayá, Bagadó, Carmen de Atrato y Quibdó; en el departamento de Córdoba sobre los ríos Sinú, Esmeralda y Río verde; en el noroccidente de Antioquia, donde se concentra el mayor número de su población; también se encuentran en los departamentos de Caldas y Putumayo. Parte de su territorio ancestral coincide con el Parque Nacional Natural de Paramillo, en los límites de los departamentos de Córdoba y Antioquia. El patrón disperso de asentamiento de los pueblos embera los ubica en diferentes departamentos del territorio Colombiano, y en asentamientos en los países de Panamá y Ecuador. En su mayoría los embera katío se ubican en los departamentos de Antioquia, Chocó y Córdoba

Población

En Colombia, el Censo DANE 2005 reportó 38.259 personas autorreconocidas como pertenecientes al pueblo Embera katío, de las cuales el 50,7% son hombres (19.383 personas) y el 49,3% mujeres (18.876 personas). El pueblo Embera katío se concentra en el departamento de Antioquia, en donde habita el 33,5% de la población (12.815 personas), le sigue Chocó con el 26,5% (10.148 personas) y Córdoba con el 13,4% (5.132 personas) concentrando entre los tres, el 73,4% de la población katío. Sobre el total de la población indígena censada por el DANE, los katío representan el 2,7% de indígenas de Colombia.

De acuerdo a los territorios que ocupan, se distinguen tres grupos: los dóbidas o habitantes ribereños de los ríos y quebradas de las selvas del Pacífico; los pusábidas, que tienen relación con el mar, en particular con el océano Pacífico; los Eoíbidas, en zonas que conservan aún selvas andinas, y los eyábidas en áreas campesinas deforestadas. Esta caracterización da cuenta no solo del referente de ubicación territorial, sino también de los distintos grados de occidentalización que presenta la etnia. A su vez la etnia embera contiene subgrupos según variaciones dialectales, culturales y geográficas, de procesos productivos y vestuario, las cuales tienen diferentes modos de vida: chamí, katío y eperara siapidara. Los dos
primeros están dentro del grupo eyábida. No obstante las variaciones anteriores, los diferentes subgrupos tienen un sustrato común en cuanto a su historia legendaria, cosmovisión y estructura social y política. Esto implica que algunos elementos abordados en este estudio pueden extrapolarse a emberas de otras regiones.

Los emberas dóbidas, denominados “hombres de río”, se encuentran
asentados en el área del Atrato (municipios de Lloró, Quibdó, Bojayá y Riosucio); por los afluentes costeros del océano Pacífico (municipios de Juradó, Bahía Solano y Nuquí), y en el área del río Baudó (municipios de Alto Baudó y Bajo Baudó). En menor cantidad se ubican en el Urabá chocoano (municipio de Acandí) con dos comunidades, y en Condoto también con dos comunidades. Los emberas dóbidas cuentan con cerca de 25.000 personas.
Los emberas katíos se localizan en la carretera Quibdó-Medellín (municipios de Quibdó y El Carmen de Atrato); en la zona norte del Chocó (municipios de El Carmen del Darién, Riosucio, Acandí y Unguía), y en la zona del alto Andágueda (municipios de Bagadó, Tadó y San José del Palmar).
Los emberas chamíes también se encuentran ubicados principalmente sobre la carretera Quibdó-Medellín, con una población que se aproxima a las 370 personas, y en los límites de los departamentos del Chocó y Valle del Cauca, por el cañón del río Garrapatas.

Lengua

Los embera katío conservan su lengua nativa, la cual pertenece a la familia lingüística Chocó, que tiene relación con las familias arawak, karib y chibcha, y está emparentada con la waunan, sin embargo no pertenece a ninguna de éstas. El Instituto Caro y Cuervo señala que la comunicación que más se facilita es entre los hablantes de los diferentes dialectos embera del Bajo Baudó y de Antioquia/Córdoba. Los katío se encuentran principalmente agrupados en dos grandes bloques uno en el departamento de Córdoba y otro en Chocó. Su historia de origen proviene de la de la familia Embera, también denominada la lengua de los “chocoes” y sus actuales asentamientos son producto de todas las dinámicas de presión sobre su tierra y su cultura.

Cultura e historia

Historia
Los actuales pueblos emberas (Katío, Chamí, Dodiba, y Eperara Siapidara) en tiempos prehispánicos compartieron un espacio común y características culturales semejantes tales como la lengua, la cosmovisión, el jaibanismo, la movilidad territorial, el gobierno descentralizado, la vida selvática, y sus formas de organización y de representación. En lo que antiguamente estaba organizado en un territorio amplio y unido a través de las relaciones sociales de diferente orden, se inició el proceso de colonización que fue fraccionando y segmentando el territorio Emberá. En la actualidad, finales del siglo XX, los Emberá con territorio fraccionado debido a los procesos de conquista, colonización y contacto con otras culturas (indígena, negra, blanca) y teniendo para cada región sus particularidades, mantienen una cohesión a nivel cultural con elementos de identidad muy fuertes como su idioma, tradición oral, jaibanismo, organización social y una nueva organización política a través de las organizaciones regionales. 

En tiempos preshispánicos los embera se conocieron como indígenas “Chocó”, y compartieron la lengua nativa, la cosmovisión jaibaná, la movilidad territorial, el gobierno no centralizado, la cultura selvática y la estructura social, que radica en unidades familiares la base de su sociedad y en unidades sociales más amplias, el desempeño de diversas actividades

Cultura

En los indígenas Embera se presentan diferencias culturales debido al medio en el que viven. Así los Embera están constituidos en dos grandes grupos: Dobida y Eyabida. Los Dobida son la gente cuyo modo de vida gira en torno al río: sus casas y huertos están a orillas del río,  la pesca es una actividad permanente. Entre los Eyabida que se encuentran los Embera Katío y los Embera Chamí. Este es uno de los pueblos más influenciados por la iglesia católica, debido al proceso de evangelización.  La base del mundo katío gira en torno a la palabra, los encargados de dar la palabra son los mayores y los tabarau, ellos son los responsables de que este mundo se siga manteniendo, son los encargados tácitamente por parte de la comunidad, de entregar la palabra en representación suya, por esto, cuando hay una reunión dentro o fuera del territorio, se enviará a las personas con mejor capacidad de entregar palabra, quienes tienen el conocimiento que se logra mediante la experiencia. Emplean la pintura facial y corporal como una de las manifestaciones más importantes de su cultura; representa y comunica actitudes sociales que se generan a partir del individuo hacia la colectividad y viceversa. Es a través de la pintura que el indígena es reconocido y es la forma como expresa sus estados y ciclos vitales. 

En la cosmovisión embera se piensa que hay tres mundos: el de arriba (bajía), donde están Karagabí (la luna y padre de Jinopotabar) y Ba (el trueno); el de los humanos, que es la tierra (egoró), donde viven los Embera; y el de abajo (aremuko o chiapera), al cual se llega por el agua y es donde viven los Dojura, Tutruica, Jinopotabar y los antepasados y se originan los jaibaná (sabios tradicionales). El equilibro entre estos mundos y los órdenes que están entre ellos generan la vida cotidiana. Lo que pertenece al mundo de arriba debe bajar y lo que pertenece al de abajo debe subir, ascenso que representa un salir de entre la tierra. El agua es el elemento mediador entre los dos mundos, ya que se unen el movimiento de caer y salir, de aquí nace también la importancia de los ríos y la ubicación de las comunidades chamí cerca de ellos. Se relata que río arriba, en el nacimiento del agua, está la selva con toda su fuerza, con sitios peligrosos y temidos, y rio abajo está el lugar de los hombres en el cual se puede vivir.

Religión y expresión cultural
Creencias religiosas
Aunque no existe entre los embera una religión propia, sus creencias se nuclean alrededor de un jaibanismo que se basa en fuerzas invisibles llamadas jais; ellas constituyen la esencia de cosas, fenómenos naturales, animales, personas, y se manifiestan en figura de animal; solo el jaibaná puede verlas y controlarlas y pertenecen a al mundo de lo natural.

Vida y sociedad embera provienen de una unidad originaria, cerrada, continente de todo lo que existe, que se ha disyuntado en los primeros tiempos. La enfermedad se da cuando estos elementos, que deben estar separados en la cotidianidad, se unen, debiendo ser separados de nuevo por el jaibaná.

Los mitos remiten a Carabí, la luna, como el dador de la cultura; algunos lo presentan como un ser creador, pero que no desempeña ningún papel en la vida de hoy.

Los misioneros han superpuesto, en grado variable, la creencia religiosa cristiana.

Practicantes
El chamanismo es practicado por el jaibaná, respetado y temido a la vez por su capacidad de hacer tanto el bien como el mal. Su poder de conocer y controlar la naturaleza, a través del ver, lo hace indispensable en los procesos de socialización del espacio, (en la producción de alimentos y en el manejo de los fenómenos naturales). Durante la conquista, fue una de las más efectivas formas de combatir a los españoles; él mismo o las fuerzas que maneja sirvieron para atacarlos eficazmente.

Además de su actividad jaibanística, debe desempeñar las funciones cotidianas de sobrevivencia que corresponden a su sexo.

Curas y monjas blancos tiene el monopolio de las prácticas religiosas cristianas.

Seres sobrenaturales
Los blancos han interpretado a los jais como espíritus sobre la base de su invisibilidad, pero los embera son claros en que se trata de fuerzas o energías materiales. Igual ocurre con otros seres que habitan en el agua, la selva o un mundo bajo esta tierra, varios de los cuales son guardianes de los lugares y tienen formas monstruosas y fieras. Es notable la creencia en “madres” o “cepas” de los animales: la madre de los pescados o la de las tatabras.

El cuerpo humano está habitado por varias sombras que lo abandonan en el sueño o en la muerte.

Ceremonias
Las actividades ceremoniales están ligadas con el ciclo vital y el jaibanismo.

En el pasado, la iniciación de las mujeres se celebró encerrando a la niña en un pequeño cuarto construido dentro del tambo y realizando una gran fiesta al terminar el encierro; los cántaros de barro para hacer la chicha desempeñaban el papel principal en esta ceremonia, hoy casi desaparecida.

Entre los trabajos del jaibaná, la “chicha cantada” tiene lugar con motivo de la cosecha de maíz, la “curación de la tierra” se da en el momento de la siembra, el “canto del jai” busca curar las enfermedades.

En muchas comunidades se efectúan ceremonias religiosas cristianas.

Cultura y danza Emberá – https://etniasdelmundo.com/c-colombia/embera/

ECONOMÍA

Su economía de subsistencia se soportaba en la recolección, caza y pesca, pero actualmente la agricultura es la principal fuente de sostenimiento; los productos que se cultivan en su mayoría, son el maíz y el plátano. Así como para los chamí, el pueblo Embera Katío conserva la importancia del agua y los ríos en su cultura. Los patrones de asentamiento marcan la ubicación de sus tambos en las riberas de los ríos como en el caso del Río Sinú y Río Verde en Córdoba.

Es decir, su economía está sustentada en el cultivo del maíz, seguido por el plátano. Del maíz extraen la harina que llaman “monía”. También se destacan por ser buenos cazadores, labor desarrollada por los hombres, mientras las mujeres se dedican al cuidado del hogar, la pesca, la huerta casera y cría de especies menores. Los perros son empleados en la cacería. Utilizan la bodoquera con flechas de chonta untadas de veneno de rana del monte para cazar animales grandes, para los animales pequeños utilizan flecha amarilla sin veneno.  Artesanalmente hacen cantaros de barro, canastos hechos de bejucos (mujeres), bodoqueras y flechas (hombres).

Ministerio de Cultura. República de Colombia. 200 años – Cultura es Independencia. Caracterización pueblo Embera Katío.
Ministerio del Interior. República de Colombia. Pueblos Indígenas. Embera Katío.

Observatorio ADPI. Observatorio por la Autonomía y Los Derechos de los Pueblos Indígenas de Colombia. Embera Katío.
Blog: Los Embera Katío, Una cultura por conocer.
Enciclopedia Pueblos Originarios. Pueblo Embera Katío.

ASOREWA. Plan salvaguarda para el pueblo embera de la asociación orewa del departamanto del chocó. Los derechos son hechos. Orewa.
https://etniasdelmundo.com/c-colombia/embera/
https://www.onic.org.co/pueblos/1096-embera-katio
Cuentos y Leyendas de America Latina – Recopilación María Acosta.

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